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Capítulo 301 Está viendo a un psiquiatra

  • —¿Estás bien?
  • Santiago, que seguía aturdido, oyó que Delfina le interrogaba. Tenía una visión borrosa frente a él; le parecía que ella se había multiplicado y se contoneaba frente a él. Sin poder evitarlo, le agarró la mano con fuerza y le preguntó:
  • —¿Qué pasa entre tú y Julián?
  • La expresión de una aturdida Delfina cambió al instante. En ese momento, su mirada era exactamente igual a la de hace cinco años, lo que hizo que ella le quitara la mano de encima por reflejo. Al retroceder, tropezó con una silla. Con un fuerte golpe, la silla se cayó.
  • Al levantarse, Santiago quiso aferrarse a ella. Sin embargo, en el instante en que se puso en pie, se sintió muy mareado mientras se sujetaba la cabeza, sintiendo como si algo fuera a estallar de su cerebro como resultado del dolor de cabeza.
  • Mientras se apoyaba en una pared, Delfina lo miraba desde una distancia segura. Se limitó a mirarlo inmóvil en el suelo durante un tiempo después de que se desplomara.
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